Rastafari: Espiritualmente Político

Reflexionar Rastafari sin sus elementos esenciales seria como pretender armar un rompecabezas incompleto, a menos que veamos su origen y sus antecedentes a través de conceptos y realidades tales como el llamado Etiopianismo, el cual es una ideología que en el siglo 18 tuvo un gran impacto en el mundo Negro y especialmente en Jamaica.
Básicamente este concepto recuperó y restauró la memoria de la gente Negra acerca de su origen y la conciencia de identificar Etiopía como el nombre antiguo de todo el continente africano, también la adhesión colectiva a una autentica nación articulada y cohesionada más allá de las fronteras coloniales, generando un reavivamiento de originales procesos de descolonización espiritual, política, cultural y en todo ámbito del acontecer de la comunidad Negra internacional.


A lo largo de estos procesos muchas y muchos líderes Negros han usado este concepto básicamente como reacción religiosa contra la propaganda pro esclavitud y racismo, fundamentándose en las continuas referencias bíblicas alusivas a Etiopía como escenario de importantes historias, grandeza, ancestralidad y promesa de una resurrecta Naciónpara la gente Negra alrededor del mundo. Si bien muchos líderes dieron aportes relevantes para la descolonización, recuperación del orgullo racial y la construcción de una nueva realidad colectiva, Marcus Garvey fue sin duda el más prominente, visionario y exitoso en su proyecto de nación. Cabe mencionar que es importante conocer el significado del concepto de “nación” para el nacionalismo panafricano, a partir de la experiencia histórica, la gente Negra ha revolucionado dicho concepto, distanciándose de la significación occidental de nación, la cual está estrechamente vinculada con el estatalismo europeo, es decir, el concepto de estado-nación. Por el contrario, para Garvey la nación se fundamentaba en la raza como una relación entre gente que tiene visión, herencia y esperanzas en común. Por su parte Franz Fanón argumenta que la nación es una expresión viva y la consciencia dinámica de todo un pueblo, una responsabilidad histórica que debe ser practicada coherente e inteligentemente por hombres y mujeres. 

En medio de este contexto de reavivamiento del orgullo Negro, a principios de la década de 1930 surgió el movimiento y cultura Rastafari con su particular proyecto identitario Negro; el cual ha sido uno de los proyectos afro de mayor éxito social, pues ha traspasado fronteras nacionales e idiomáticas. Marcus Garvey inspiró determinantemente a las y los primeros Rastafari, entonces al observar y reflexionar atentamente el comienzo e impacto del movimiento y como adaptaron el concepto de Etiopianismo en la construcción de la ideología, podemos apreciar al movimiento Rastafari como un modelo de transformación social en Jamaica y con el paso del tiempo en todo el mundo negro como dijo Marcus Garvey: Aquellos en casa y nosotros en el extranjero, es decir, la Diáspora Africana.
Como resultado de la fama internacional alcanzada por Garvey y nuestra ideología Panafricana, mucha gente jamaicana se entusiasmó por sus postulados y los vincularon a sus respectivas construcciones religiosas, espirituales y políticas, sin embargo cuando Garvey dejo Jamaica en 1916 sus seguidores cayeron en desorden ya que nadie pudo llenar el vacío que El dejo debido a su inigualable liderazgo, fuerza y carisma que lo caracterizaba, este periodo complicado para sus seguidores en Jamaica terminó cuando la famosa hoy, pero casi olvidada frase de Garvey en aquel tiempo: “miren hacia África donde un rey Negro será coronado, porque el día de la liberación se acerca”  tomó sentido y abrió camino al movimiento Rastafari, cuando Haile Selassie I y Woyzero Menen fueron coronados el 2 de noviembre de 1930 como Rey y reina de la antigua nación Abisinia jamás colonizada por el occidente, entonces el concepto del etiopianismo y el perfeccionamiento que Garvey le dio a este con su revolucionada visión,  vio su pleno cumplimiento; hecho en el cual no profundizaremos ya que merece reflexión a parte debido a su relevancia, solo nos limitaremos a ubicarlo como el hecho trascendental que dio vida al movimiento Rastafari y la construcción de la comunidad ya que desde ese momento Etiopía entendida como una África unificada tenía un liderazgo a nivel internacional con el que enfrentarían en otros niveles políticos y diplomáticos la dominación colonial.


Los primeros que tomaron seriamente la coronación fueron Leonard Howell, Joseph Hibbert, Archibald Dunkley y Robert Hinds. Posiblemente los cuatro fueron originalmente Garveyistas y por lo menos tres de ellos viajaron fuera de Jamaica lo cual supone que conocieron otras culturas y fueron testigos del desarrollo social, político y económico de otros países y esto sin duda debió ser razón para sentirse frustrados por la situación colonial que imperaba en la Jamaica de la época. Existe muy poca información de la historia de estos hombres, pero si no hubieran figurado tan prominentemente en la fundación del movimiento Rastafari, nadie hubiera escuchado acerca de ellos. Por ejemplo, se sabe que Leonard Howell fue un viajero del mundo y sirvió en la guerra Ashanti de 1896 en la costa de oro y durante ese tiempo aprendió varios lenguajes africanos; también visito Estados Unidos donde encontró una situación de severa discriminación racial. Finalmente, en algún momento regresó a Jamaica algunos incluso se dice que estuvo en Addis Ababa presente en la coronación. Joseph Hibbert nació en 1894, a la edad de 17 emigró Costa Rica donde vivió 20 años, ahí fue miembro de la antigua Orden de Etiopía, una logia masónica y regresó a Jamaica en 1931. No se sabe de la historia de los otros miembros de este cuarteto. Lo que sí se sabe es que los cuatro fueron lideres fundadores de grupos separados que proclamaban la reciente coronación como la señal de liberación anunciada por Garvey.


Howell fue el más prominente entre los cuatro y pronto se convirtió en la figura líder en el temprano desarrollo del movimiento, comenzando su actividad en los dilapidados barrios pobres del Oeste de Kingston donde rápidamente se propagaria su enseñanza. Hibbert inició su misión en San Andrés en una provincia llamada Benoah, moviéndose posteriormente a Kingston donde encontró a Howell exponiendo la misma enseñanza, Robert Hinds era su adjunto. Archibald Dunkley fue un marino empleado de la United Fruit Company e inició su misión en Puerto Antonio, posteriormente llegó a Kingston como ministro. Fue entonces, en Kingston donde el movimiento tuvo su periodo de incubación, y desde este punto de origen fue que el movimiento gradualmente se esparció a través de la isla reclutando miembros de las viejas células astilladas de Garveyistas, así bajo la dirección de estos, se estableció un núcleo solido de Rastafaris en Kingston. Jamaica en 1930 estaba en marea baja económica, social y políticamente experimentando el peso de la Gran depresión, la crisis económica mundial de 1929. El colonialismo se había apoderado de la isla y el futuro de las masas sin esperanza, así que cualquier agitación que prometiera esperanza y mejores tiempos estaba lista para ser escuchada.
Aprovechando esta coyuntura y empoderado de una nueva visión revolucionaria Leonard Howell y su gente comenzaron a propagar la llegada de  la inminente liberación de la gente Negra con la ayuda de los gobernantes más poderosos sobre la tierra –Haile Selassie I y Woyzero Menen-, ante quienes los reyes europeos se inclinaron y rindieron sus coronas mostrando así la caída del poder colonial y el resurgimiento de la supremacía Negra, como en los antiguos tiempos donde el hombre y la  mujer Negros fundaron las civilizaciones madre que dio origen a la humanidad, el renacer tan esperado que Garvey había anunciado. Armados con este poder único las y los primeros Rastafari se dispusieron a predicar las buenas nuevas a su gente, pero esta nueva ola de entusiasmo no podía pasar inadvertida por los representantes del rey de Inglaterra en Jamaica y la propagación del movimiento pronto fue considerada contraria al “código de ley y orden del imperio británico”.  El periodo de incubación del movimiento se dio en los barrios bajos de Kingston entre 1930 y 1933. En el área de Santo Tomas Rastafari tuvo su mayor éxito, dado que ahí había ocurrido la rebelión de la bahía Morant en 1865, así que era un área madura para la nueva doctrina revolucionaria. Fue ahí donde el 5 de enero de 1934 Howell y los demás fueron arrestados, porque se informó que el gobierno consideró que el movimiento había tomado una instancia radical revolucionaria, debido a que la enseñanza de orgullo y supremacía Negra que Howell propagaba fueron catalogadas como insurrectas y a partir de este momento comenzó el acoso, persecución y encarcelamiento por parte del gobierno hacia los y las Rastafari.


Con el arresto de los lideres, el gobierno creyó haber silenciado potenciales semillas de insurrección en las tierras dominadas por la corona inglesa. Pero para el movimiento el revés fue temporal, los representantes de confianza asumieron el liderazgo en las actividades del movimiento y su desarrollo continúo en secreto. Posteriormente, después de la liberación de los lideres, discretamente se reclutó un gran número de seguidores y para 1940 después de una intensa persecución y acoso por parte del gobierno colonial, Howell encabezó una comunidad en las profundidades de las colinas de Santa Catarina con vista desde lo alto de la ciudad de Kingston, en su esfuerzo continuo de evitar el acoso de la policía. Desde este momento el movimiento Rastafari se convierte en cimarrón. El anciano Rastafari Bongo Shephan dijo: “Un hombre llamado Leonard Howell estaba en Etiopía en el momento de la coronación. Un año después, regresó a Jamaica trayendo el emblema etíope y el universo Rastafari. Su presencia molestó al gobierno colonial y a la gente; ellos pensaron que era un hombre loco que había llegado a derrocar el gobierno y que traería todo tipo de problemas. Por esta razón él fue perseguido, apaleado, ridiculizado, odiado, fue llevado a prisión y al psiquiátrico. Desde 1931 el movimiento Rastafari comenzó a esparcirse primeramente por la isla de Jamaica. Nosotros, la gente Rasta que hemos mantenido la fe y el movimiento, hemos pasado por los mismos problemas con el gobierno y el sistema colonial.”
Habiéndose movido a las colinas como los antiguos Maroon que, cabe señalar que eran los ancestros directos de la mayoría de Él y sus seguidores, hombres, mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas, y en su lucha por establecer la comunidad-nación-movimiento podemos decir que el cimarronaje de Howell es sin duda una forma de resistencia anti-colonial, espiritual, política, económica y social que ha revolucionado las formas de organización de la comunidad Negra en la diáspora. Este es un muy breve análisis del surgimiento del movimiento al margen de la revelación espiritual del movimiento, no por ser más o menos importante, si no por ser un aspecto social y político muy poco conocido y que se distancia mucho del estereotipo del peace & love, del ente inerte, estático y vida de color de rosa con el que se identifica al hombre y mujer Rasta, por lo menos en occidente y el mundo de habla hispana principalmente. Entonces la pregunta es: ¿Rastafari es político? Antes de responder a esto, debemos notar que debido a la forma de entender Rastafari desde las mentes colonizadas por occidente, la idea de la espiritualidad se asocia inmediatamente con religión y en este caso la ancestral espiritualidad Rastafari se malinterpreta con la idea de un dios de salvación estilo Hollywood, generando un erróneo entendimiento y asociación inmediata con los conceptos cristiano céntricos de “Dios”, dando como resultado un incompleto entendimiento de la revelación y movimiento Rastafari, aunado al desconocimiento de la historia del propio movimiento y el poco material de registro del mismo. Por esta razón a más de uno les asusta y les incomoda reflexionar acerca del proceso político de la comunidad Rastafari.
Con esto ha sido fácil para el establishment, de cierta manera neutralizar el movimiento a nivel global difundiendo la despectiva idea de un Rasta fumador de marihuana, ocioso y perezoso. Sin embargo, la historia del movimiento nos muestra claramente el desarrollo que ha tenido en diferentes ámbitos no solo en el de la salvación espiritual del dominio vaticano, si no en lo que respecta a lo social, económico y por su puesto lo político. Todos estos aspectos de la comunidad Rastafari, deben ser observados como dijo Garvey a través de los anteojos de Etiopia, es decir, desde una perspectiva anticolonial desafiando la supremacía blanca en todos los campos, incluso en el epistemológico. Podemos decir entonces sin disculpas, para el opresor y el oprimido no es el mismo significado del concepto de Política, ni ningún otro concepto o dinámica de la comunidad Rastafari. Si bien teóricamente no existe una verdad absoluta de lo que es la política, desde tiempos antiguos lo político ha sido el eje principal desde donde se articulan las decisiones de grupos, comunidades, sociedades, naciones y sus gobiernos, y Rastafari no es la excepción.
Ahora bien, el vocablo cimarrón se aplicó en toda la colonia para nombrar a quien, esclavizado, se rebeló individual o colectivamente contra el estado de servidumbre y opresión al que fue sometido por la supremacía blanca. Este recurso usado también por los primeros Rastafari tiene su crucial encuentro con dinámicas politizadas al fundar la comunidad y el movimiento, y desarrollar de manera independiente y autogestora su particular proyecto de nación Etiope Rastafari. Ha sido de tal manera el proceso que más adelante en los años 60, Ras Sam Brown un prominente Elder Rastafari participó como candidato independiente en las elecciones de Jamaica. Al respecto Leonard Barret en su libro “The Rastafarians” dice: — Ras Sam Brown en 1961 llamó la atención en la isla cuando ingresó en la campaña electoral de 1961 como candidato independiente para el Kingston occidental bajo la bandera del partido del hombre negro. Esta fue la primera vez en la historia que un Rastafari ingresó en la arena de la política activa. — 
Con estos simples datos podemos decir que el cimarronaje y en particular el desarrollado por los primeros Rastafari tiene una innegable e inherente carga política anticolonial en lo filosófico y en lo práctico.
Por ultimo otro aspecto básico de la cosmovisión Rastafari es la reconstrucción del Yo/individuo de los daños causados por la esclavitud, pero más allá de la reconstrucción individual, Rastafari revolucionó la comprensión esencial de lo individual y su papel fundamental dentro de lo colectivo; una vez recuperado/salvado de la esclavitud, física y mental, el individuo es capaz de comprender la revelación y el concepto del Yo y Yo, articulando y fortaleciendo de manera profunda la relación entre las y los miembros de la comunidad. Entonces lo más relevante de la revelación, cosmovisión y saberes Rastafari siempre sucede dentro de cada ser con efectos importantes en lo colectivo, cruzando por el cimarronaje, lo espiritual y lo político en resistencia anticolonial. Por lo tanto y para concluir, el movimiento Rastafari alcanza cada ámbito de la vida, en lo individual y lo colectivo.

Somos conscientes de que estas líneas son insuficientes para describir al movimiento, por dos razones principalmente, una porque ríos de tinta se ha escrito acerca de la historia negra incluyendo Rastafari que sería imposible hacer un análisis completo incluso debido a la continua recreación del propio movimiento y segunda porque algo que hemos expresado desde hace mucho es la diferencia que hay entre estudiar a Rastafari y vivir Rastafari ya que hay aspectos de la consciencia Rastafari que no pueden ser escritos ni entendidos en un lenguaje tan limitado como lo es la escritura, hay que vivir la descolonización en carne viva para entender Rastafari. Entonces la respuesta a la pregunta si Rastafari es político es, que, si pudiéramos definir Rastafari, la definición seria que:       

Rastafari es espiritualmente político.
Esta es la reflexión de yo y yo y fundamentado en la propia historia del movimiento y en continuidad del legado de nuestros ancestros, compartimos esta reflexión.                                                                     
JAH RASTAFARI!!!

Rastafari: Espiritualmente Político

Reflexionar Rastafari sin sus elementos esenciales seria como pretender armar un rompecabezas incompleto, a menos que veamos su origen y sus antecedentes a través de conceptos y realidades tales como el llamado Etiopianismo, el cual es una ideología que en el siglo 18 tuvo un gran impacto en el mundo Negro y especialmente en Jamaica.
Básicamente este concepto recuperó y restauró la memoria de la gente Negra acerca de su origen y la conciencia de identificar Etiopía como el nombre antiguo de todo el continente africano, también la adhesión colectiva a una autentica nación articulada y cohesionada más allá de las fronteras coloniales, generando un reavivamiento de originales procesos de descolonización espiritual, política, cultural y en todo ámbito del acontecer de la comunidad Negra internacional.


A lo largo de estos procesos muchas y muchos líderes Negros han usado este concepto básicamente como reacción religiosa contra la propaganda pro esclavitud y racismo, fundamentándose en las continuas referencias bíblicas alusivas a Etiopía como escenario de importantes historias, grandeza, ancestralidad y promesa de una resurrecta Naciónpara la gente Negra alrededor del mundo. Si bien muchos líderes dieron aportes relevantes para la descolonización, recuperación del orgullo racial y la construcción de una nueva realidad colectiva, Marcus Garvey fue sin duda el más prominente, visionario y exitoso en su proyecto de nación. Cabe mencionar que es importante conocer el significado del concepto de “nación” para el nacionalismo panafricano, a partir de la experiencia histórica, la gente Negra ha revolucionado dicho concepto, distanciándose de la significación occidental de nación, la cual está estrechamente vinculada con el estatalismo europeo, es decir, el concepto de estado-nación. Por el contrario, para Garvey la nación se fundamentaba en la raza como una relación entre gente que tiene visión, herencia y esperanzas en común. Por su parte Franz Fanón argumenta que la nación es una expresión viva y la consciencia dinámica de todo un pueblo, una responsabilidad histórica que debe ser practicada coherente e inteligentemente por hombres y mujeres. 

En medio de este contexto de reavivamiento del orgullo Negro, a principios de la década de 1930 surgió el movimiento y cultura Rastafari con su particular proyecto identitario Negro; el cual ha sido uno de los proyectos afro de mayor éxito social, pues ha traspasado fronteras nacionales e idiomáticas. Marcus Garvey inspiró determinantemente a las y los primeros Rastafari, entonces al observar y reflexionar atentamente el comienzo e impacto del movimiento y como adaptaron el concepto de Etiopianismo en la construcción de la ideología, podemos apreciar al movimiento Rastafari como un modelo de transformación social en Jamaica y con el paso del tiempo en todo el mundo negro como dijo Marcus Garvey: Aquellos en casa y nosotros en el extranjero, es decir, la Diáspora Africana.
Como resultado de la fama internacional alcanzada por Garvey y nuestra ideología Panafricana, mucha gente jamaicana se entusiasmó por sus postulados y los vincularon a sus respectivas construcciones religiosas, espirituales y políticas, sin embargo cuando Garvey dejo Jamaica en 1916 sus seguidores cayeron en desorden ya que nadie pudo llenar el vacío que El dejo debido a su inigualable liderazgo, fuerza y carisma que lo caracterizaba, este periodo complicado para sus seguidores en Jamaica terminó cuando la famosa hoy, pero casi olvidada frase de Garvey en aquel tiempo: “miren hacia África donde un rey Negro será coronado, porque el día de la liberación se acerca”  tomó sentido y abrió camino al movimiento Rastafari, cuando Haile Selassie I y Woyzero Menen fueron coronados el 2 de noviembre de 1930 como Rey y reina de la antigua nación Abisinia jamás colonizada por el occidente, entonces el concepto del etiopianismo y el perfeccionamiento que Garvey le dio a este con su revolucionada visión,  vio su pleno cumplimiento; hecho en el cual no profundizaremos ya que merece reflexión a parte debido a su relevancia, solo nos limitaremos a ubicarlo como el hecho trascendental que dio vida al movimiento Rastafari y la construcción de la comunidad ya que desde ese momento Etiopía entendida como una África unificada tenía un liderazgo a nivel internacional con el que enfrentarían en otros niveles políticos y diplomáticos la dominación colonial.


Los primeros que tomaron seriamente la coronación fueron Leonard Howell, Joseph Hibbert, Archibald Dunkley y Robert Hinds. Posiblemente los cuatro fueron originalmente Garveyistas y por lo menos tres de ellos viajaron fuera de Jamaica lo cual supone que conocieron otras culturas y fueron testigos del desarrollo social, político y económico de otros países y esto sin duda debió ser razón para sentirse frustrados por la situación colonial que imperaba en la Jamaica de la época. Existe muy poca información de la historia de estos hombres, pero si no hubieran figurado tan prominentemente en la fundación del movimiento Rastafari, nadie hubiera escuchado acerca de ellos. Por ejemplo, se sabe que Leonard Howell fue un viajero del mundo y sirvió en la guerra Ashanti de 1896 en la costa de oro y durante ese tiempo aprendió varios lenguajes africanos; también visito Estados Unidos donde encontró una situación de severa discriminación racial. Finalmente, en algún momento regresó a Jamaica algunos incluso se dice que estuvo en Addis Ababa presente en la coronación. Joseph Hibbert nació en 1894, a la edad de 17 emigró Costa Rica donde vivió 20 años, ahí fue miembro de la antigua Orden de Etiopía, una logia masónica y regresó a Jamaica en 1931. No se sabe de la historia de los otros miembros de este cuarteto. Lo que sí se sabe es que los cuatro fueron lideres fundadores de grupos separados que proclamaban la reciente coronación como la señal de liberación anunciada por Garvey.


Howell fue el más prominente entre los cuatro y pronto se convirtió en la figura líder en el temprano desarrollo del movimiento, comenzando su actividad en los dilapidados barrios pobres del Oeste de Kingston donde rápidamente se propagaria su enseñanza. Hibbert inició su misión en San Andrés en una provincia llamada Benoah, moviéndose posteriormente a Kingston donde encontró a Howell exponiendo la misma enseñanza, Robert Hinds era su adjunto. Archibald Dunkley fue un marino empleado de la United Fruit Company e inició su misión en Puerto Antonio, posteriormente llegó a Kingston como ministro. Fue entonces, en Kingston donde el movimiento tuvo su periodo de incubación, y desde este punto de origen fue que el movimiento gradualmente se esparció a través de la isla reclutando miembros de las viejas células astilladas de Garveyistas, así bajo la dirección de estos, se estableció un núcleo solido de Rastafaris en Kingston. Jamaica en 1930 estaba en marea baja económica, social y políticamente experimentando el peso de la Gran depresión, la crisis económica mundial de 1929. El colonialismo se había apoderado de la isla y el futuro de las masas sin esperanza, así que cualquier agitación que prometiera esperanza y mejores tiempos estaba lista para ser escuchada.
Aprovechando esta coyuntura y empoderado de una nueva visión revolucionaria Leonard Howell y su gente comenzaron a propagar la llegada de  la inminente liberación de la gente Negra con la ayuda de los gobernantes más poderosos sobre la tierra –Haile Selassie I y Woyzero Menen-, ante quienes los reyes europeos se inclinaron y rindieron sus coronas mostrando así la caída del poder colonial y el resurgimiento de la supremacía Negra, como en los antiguos tiempos donde el hombre y la  mujer Negros fundaron las civilizaciones madre que dio origen a la humanidad, el renacer tan esperado que Garvey había anunciado. Armados con este poder único las y los primeros Rastafari se dispusieron a predicar las buenas nuevas a su gente, pero esta nueva ola de entusiasmo no podía pasar inadvertida por los representantes del rey de Inglaterra en Jamaica y la propagación del movimiento pronto fue considerada contraria al “código de ley y orden del imperio británico”.  El periodo de incubación del movimiento se dio en los barrios bajos de Kingston entre 1930 y 1933. En el área de Santo Tomas Rastafari tuvo su mayor éxito, dado que ahí había ocurrido la rebelión de la bahía Morant en 1865, así que era un área madura para la nueva doctrina revolucionaria. Fue ahí donde el 5 de enero de 1934 Howell y los demás fueron arrestados, porque se informó que el gobierno consideró que el movimiento había tomado una instancia radical revolucionaria, debido a que la enseñanza de orgullo y supremacía Negra que Howell propagaba fueron catalogadas como insurrectas y a partir de este momento comenzó el acoso, persecución y encarcelamiento por parte del gobierno hacia los y las Rastafari.


Con el arresto de los lideres, el gobierno creyó haber silenciado potenciales semillas de insurrección en las tierras dominadas por la corona inglesa. Pero para el movimiento el revés fue temporal, los representantes de confianza asumieron el liderazgo en las actividades del movimiento y su desarrollo continúo en secreto. Posteriormente, después de la liberación de los lideres, discretamente se reclutó un gran número de seguidores y para 1940 después de una intensa persecución y acoso por parte del gobierno colonial, Howell encabezó una comunidad en las profundidades de las colinas de Santa Catarina con vista desde lo alto de la ciudad de Kingston, en su esfuerzo continuo de evitar el acoso de la policía. Desde este momento el movimiento Rastafari se convierte en cimarrón. El anciano Rastafari Bongo Shephan dijo: “Un hombre llamado Leonard Howell estaba en Etiopía en el momento de la coronación. Un año después, regresó a Jamaica trayendo el emblema etíope y el universo Rastafari. Su presencia molestó al gobierno colonial y a la gente; ellos pensaron que era un hombre loco que había llegado a derrocar el gobierno y que traería todo tipo de problemas. Por esta razón él fue perseguido, apaleado, ridiculizado, odiado, fue llevado a prisión y al psiquiátrico. Desde 1931 el movimiento Rastafari comenzó a esparcirse primeramente por la isla de Jamaica. Nosotros, la gente Rasta que hemos mantenido la fe y el movimiento, hemos pasado por los mismos problemas con el gobierno y el sistema colonial.”
Habiéndose movido a las colinas como los antiguos Maroon que, cabe señalar que eran los ancestros directos de la mayoría de Él y sus seguidores, hombres, mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas, y en su lucha por establecer la comunidad-nación-movimiento podemos decir que el cimarronaje de Howell es sin duda una forma de resistencia anti-colonial, espiritual, política, económica y social que ha revolucionado las formas de organización de la comunidad Negra en la diáspora. Este es un muy breve análisis del surgimiento del movimiento al margen de la revelación espiritual del movimiento, no por ser más o menos importante, si no por ser un aspecto social y político muy poco conocido y que se distancia mucho del estereotipo del peace & love, del ente inerte, estático y vida de color de rosa con el que se identifica al hombre y mujer Rasta, por lo menos en occidente y el mundo de habla hispana principalmente. Entonces la pregunta es: ¿Rastafari es político? Antes de responder a esto, debemos notar que debido a la forma de entender Rastafari desde las mentes colonizadas por occidente, la idea de la espiritualidad se asocia inmediatamente con religión y en este caso la ancestral espiritualidad Rastafari se malinterpreta con la idea de un dios de salvación estilo Hollywood, generando un erróneo entendimiento y asociación inmediata con los conceptos cristiano céntricos de “Dios”, dando como resultado un incompleto entendimiento de la revelación y movimiento Rastafari, aunado al desconocimiento de la historia del propio movimiento y el poco material de registro del mismo. Por esta razón a más de uno les asusta y les incomoda reflexionar acerca del proceso político de la comunidad Rastafari.
Con esto ha sido fácil para el establishment, de cierta manera neutralizar el movimiento a nivel global difundiendo la despectiva idea de un Rasta fumador de marihuana, ocioso y perezoso. Sin embargo, la historia del movimiento nos muestra claramente el desarrollo que ha tenido en diferentes ámbitos no solo en el de la salvación espiritual del dominio vaticano, si no en lo que respecta a lo social, económico y por su puesto lo político. Todos estos aspectos de la comunidad Rastafari, deben ser observados como dijo Garvey a través de los anteojos de Etiopia, es decir, desde una perspectiva anticolonial desafiando la supremacía blanca en todos los campos, incluso en el epistemológico. Podemos decir entonces sin disculpas, para el opresor y el oprimido no es el mismo significado del concepto de Política, ni ningún otro concepto o dinámica de la comunidad Rastafari. Si bien teóricamente no existe una verdad absoluta de lo que es la política, desde tiempos antiguos lo político ha sido el eje principal desde donde se articulan las decisiones de grupos, comunidades, sociedades, naciones y sus gobiernos, y Rastafari no es la excepción.
Ahora bien, el vocablo cimarrón se aplicó en toda la colonia para nombrar a quien, esclavizado, se rebeló individual o colectivamente contra el estado de servidumbre y opresión al que fue sometido por la supremacía blanca. Este recurso usado también por los primeros Rastafari tiene su crucial encuentro con dinámicas politizadas al fundar la comunidad y el movimiento, y desarrollar de manera independiente y autogestora su particular proyecto de nación Etiope Rastafari. Ha sido de tal manera el proceso que más adelante en los años 60, Ras Sam Brown un prominente Elder Rastafari participó como candidato independiente en las elecciones de Jamaica. Al respecto Leonard Barret en su libro “The Rastafarians” dice: — Ras Sam Brown en 1961 llamó la atención en la isla cuando ingresó en la campaña electoral de 1961 como candidato independiente para el Kingston occidental bajo la bandera del partido del hombre negro. Esta fue la primera vez en la historia que un Rastafari ingresó en la arena de la política activa. — 
Con estos simples datos podemos decir que el cimarronaje y en particular el desarrollado por los primeros Rastafari tiene una innegable e inherente carga política anticolonial en lo filosófico y en lo práctico.
Por ultimo otro aspecto básico de la cosmovisión Rastafari es la reconstrucción del Yo/individuo de los daños causados por la esclavitud, pero más allá de la reconstrucción individual, Rastafari revolucionó la comprensión esencial de lo individual y su papel fundamental dentro de lo colectivo; una vez recuperado/salvado de la esclavitud, física y mental, el individuo es capaz de comprender la revelación y el concepto del Yo y Yo, articulando y fortaleciendo de manera profunda la relación entre las y los miembros de la comunidad. Entonces lo más relevante de la revelación, cosmovisión y saberes Rastafari siempre sucede dentro de cada ser con efectos importantes en lo colectivo, cruzando por el cimarronaje, lo espiritual y lo político en resistencia anticolonial. Por lo tanto y para concluir, el movimiento Rastafari alcanza cada ámbito de la vida, en lo individual y lo colectivo.

Somos conscientes de que estas líneas son insuficientes para describir al movimiento, por dos razones principalmente, una porque ríos de tinta se ha escrito acerca de la historia negra incluyendo Rastafari que sería imposible hacer un análisis completo incluso debido a la continua recreación del propio movimiento y segunda porque algo que hemos expresado desde hace mucho es la diferencia que hay entre estudiar a Rastafari y vivir Rastafari ya que hay aspectos de la consciencia Rastafari que no pueden ser escritos ni entendidos en un lenguaje tan limitado como lo es la escritura, hay que vivir la descolonización en carne viva para entender Rastafari. Entonces la respuesta a la pregunta si Rastafari es político es, que, si pudiéramos definir Rastafari, la definición seria que:       

Rastafari es espiritualmente político.
Esta es la reflexión de yo y yo y fundamentado en la propia historia del movimiento y en continuidad del legado de nuestros ancestros, compartimos esta reflexión.                                                                     
JAH RASTAFARI!!!